Coffee break: charlamos con José Lorenzo Chinea Cáceres

Belén Lorenzo FranciscoBlog0 Comentarios

El blog de Asarca comienza el año conversando sobre música y documentación con José Lorenzo Chinea, alumno de doctorado que está llevando a cabo la catalogación del fondo musical de la Catedral de La Laguna, bajo la supervisión de la catedrática de Historia de la Música de la Universidad de La Laguna, Rosario Álvarez Martínez.

                                                     ***

¿Cuál fue tu primer acercamiento a un archivo?

Fue durante 4º de carrera, de forma muy tardía, cuando cursaba la asignatura Fuentes para la Historia del Arte con el profesor Gerardo Fuentes Pérez. Sin duda guardo un buen recuerdo de aquellas visitas programadas al Archivo Histórico Provincial y al Archivo Histórico Diocesano, pues me contagié de la pasión por la investigación y el amor a la documentación. Pero solo fue una toma de contacto.

Mi primer acercamiento real, de trabajo, tendría que esperar al término de la carrera, cuando inicié mis primeras investigaciones y me sumergí de lleno en libros y legajos de varios archivos.


¿Qué destacarías del fondo musical de la Catedral de La Laguna?

Su novedad. Y me explico: estamos ante una sección de nueva creación, porque hasta el momento las más de 400 obras que la conforman no habían sido ordenadas ni clasificadas bajo criterios normativos. Se trataba de un corpus desordenado del que no existía siquiera un inventario, por lo que aunque el trabajo realizado en estos años ha permitido realizarlo, hemos podido comprobar que debió ser mucho más rico que lo que actualmente se conserva. En ese sentido debe comprenderse la novedad.

El contenido de la sección de la Capilla de Música abarca un periodo cronológico muy amplio, que va desde finales del siglo xviii, pasando por la creación de la Capilla de Música de la Catedral en el siglo xix y recogiendo las últimas composiciones interpretadas en la década de los noventa del pasado siglo xx.


Explícame un poco en qué ha consistido tu labor.

De forma resumida, mi trabajo ha consistido en constituir la sección Capilla de Música del fondo catedralicio. En un primer momento estuve centrado en la limpieza y clasificación de las partituras para pasar a la labor descriptiva, creando series y subseries, recuperando de este modo la unidad de un considerable número de piezas que se encontraban desmembradas. Las principales series que lo conforman son las misas, himnos, motetes, cantos, responsorios y villancicos. De la mayor parte de la música conservada, a falta de un estudio exhaustivo del material, desconocemos su autoría. Pero apuntamos que esta sección contiene obras del que fuese primer maestro de capilla de la catedral, Miguel Jurado Bustamante (ca. 1760-1828), así como de los maestros Antonio Rodríguez de Hita, Joaquín Núñez o del güimarero Domingo Crisanto Delgado Gómez (1806-1856), entre otros.


¿Tendremos pronto un concierto con un programa basado en este fondo?

Muy pronto, espero que se produzca en este primer trimestre de 2015 en la Catedral. En él volveremos a escuchar parte de un tesoro musical que ha estado mucho tiempo silenciado. Será una oportunidad para volver a escuchar en el espacio en el que otrora sonaron para las principales celebraciones del templo, una selección de piezas de los maestros anteriormente citados. Desde aquí emplazo a todos los lectores a esta cita con nuestro patrimonio musical.

 

¿Qué hace un alumno de doctorado cuando no está inmerso en la clasificación de partituras?

¡Muchas cosas! El tiempo no da para aburrirse. Aparte de la tesis, me encuentro inmerso en varias investigaciones en el terreno de la Musicología, por lo que muchas horas las dedico a investigar en los archivos y otras tantas al estudio. Este año, además, me encuentro coordinando una serie de actividades culturales en el marco de la celebración del 500 Aniversario de la Parroquia de Nuestra Señora de las Nieves de Taganana, por lo que tarea no falta…

Pero también hay tiempo para desconectar y dedicárselo a la familia y amigos, aunque a veces no es el suficiente. Sin su ánimo y apoyo, sinceramente, no podría salir ningún proyecto. Lo afirmo.

 

¿Qué es lo que más te ha gustado de esta experiencia?

Varias cosas: entrar en contacto con la realidad de un archivo desde dentro y ser partícipe de la recuperación de parte de nuestro patrimonio musical. Esto, claro está, a nivel profesional. Pero me gustaría resaltar ante todo que esta experiencia me ha permitido trabajar con un estupendo equipo de profesionales que han dedicado muchas horas de su tiempo en el asesoramiento de este trabajo. A todo el personal del Archivo Histórico Diocesano de San Cristóbal de La Laguna vaya desde aquí mi eterna gratitud.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *